Cuando se planifica una cirugía oral, es habitual que surjan muchas dudas sobre los cuidados necesarios antes y después del procedimiento. Para ayudarte a que todo vaya lo mejor posible, aquí te dejamos una guía con consejos prácticos que pueden aumentar las probabilidades de éxito y mejorar la recuperación.
Antes de la cirugía
Preparar la boca y seguir las indicaciones médicas es clave para reducir riesgos y facilitar el postoperatorio. Toma nota de estas recomendaciones:
- Es recomendable realizar una profilaxis dental relativamente reciente, para que la boca esté en las mejores condiciones higiénicas posibles el día de la intervención.
- Si el profesional te ha prescrito medicación previa (como antibióticos), debes comenzar a tomarla un par de días antes, siguiendo siempre las instrucciones indicadas.
Después de la cirugía
Una vez realizada la intervención, empieza la fase de recuperación. Los siguientes consejos te ayudarán a controlar molestias, evitar complicaciones y favorecer una buena cicatrización:
- Muerde una gasa presionando sobre la zona intervenida durante aproximadamente una hora. Si al retirarla sigue el sangrado, utiliza una nueva gasa y presiona durante 20 minutos más. No escupas.
- Aplica frío local durante las primeras horas. Ayuda a reducir la inflamación.
- Prohibido fumar durante al menos 48 horas. Fumar retrasa la cicatrización y aumenta el riesgo de complicaciones.
- Evita el alcohol, especialmente si estás tomando medicación.
- Guarda reposo relativo durante el primer día tras la cirugía.
- No tomes alimentos ni bebidas calientes. Elige comidas suaves, fáciles de tragar y sin necesidad de mucha masticación.
- Durante las primeras 24 horas, consume solo alimentos muy blandos. A partir del segundo día puedes introducir más variedad, pero evita alimentos como palomitas, patatas fritas, frutos secos o cualquier comida con semillas pequeñas.
- No realices enjuagues durante las primeras 24 horas. Si no puedes evitarlo, hazlos con mucha suavidad.
- Duerme incorporado, utilizando varias almohadas, durante los primeros días.
- Desde el día siguiente a la cirugía, cepilla cuidadosamente la zona de la herida con un cepillo quirúrgico para mantener una buena higiene. A partir de ese momento también puedes comenzar con los enjuagues recomendados.
- Evita hacer ejercicio físico durante las primeras 48 horas posteriores a la intervención.
Alguna molestia o inflamación es totalmente normal, por eso debes tomar el analgésico o antiinflamatorio prescrito por tu profesional. Y recuerda: si notas algo extraño o tienes dudas, contacta con tu médico o clínica sin demora.
Esperamos que estos consejos te sean útiles. Para cualquier otra duda o necesidad, no dudes en contactarnos.
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